fashion revolution day everyday

Con el cuarto aniversario del derrumbamiento de Rana Plaza, la industria de la moda deja claro que necesita un cambio inminente. Y la respuesta está en la moda sostenible.

La moda sostenible va más allá de una camiseta hecha con algodón 100% orgánico. Forma parte de un puzle basado en el respeto por el medio ambiente, en la justicia social, y en la economía circular.

Y es que la industria de la moda, tal y como la conocemos hoy, es un gran problema. Es una de las más contaminantes del mundo, causando polución del aire y del agua, enfermedades crónicas en personas y animales, ¡e incluso empeorando el cambio climático!

Todo esto se debe a que nuestro sistema actual se basa en un consumo frenético. Justo como el de la comida rápida –es, básicamente, moda rápida, que compramos cada temporada y que desechamos en cuanto nos cansamos de ella.

Y para mantener este ritmo, la producción tiene que ser igual de rápida y mucho más intensiva. Es decir, apostar por una producción barata con químicos tóxicos, ignorar el correcto tratamiento de residuos a causa de la gran cantidad de producción, y consumir una cantidad descomunal de recursos. ¿Sabías que para hacer una camiseta se necesitan casi 3.000 litros de agua?

Lo peor es que también afecta a las personas. Y no, no nos referimos a aquellas que llevan puestas camisetas con químicos tóxicos, sino a aquellas que tienen que hacer mil camisetas al día, todos los días.

En la industria de la moda rápida, los trabajadores normalmente se ven rodeados de unas condiciones laborales que dejan mucho que desear. Esto se debe, sobre todo, a que para abaratar costes las fábricas se deslocalizan a países con altos índices de pobreza. Es ahí donde las grandes multinacionales pueden permitirse el lujo de pagar un salario bajísimo a personas que trabajan largas y duras horas, muchas veces sin protección ante los químicos, la insolación o las máquinas del lugar.

Finding liberty in hard labor

Había una fábrica en Bangladesh, en la India, en la que las condiciones laborales eran muy pobres. Tanto, que apenas tenían ventilación y descansos para comer e ir al baño. Las condiciones del edificio también eran peligrosas –hasta que un día se derrumbó. Se le conoce como el desastre de Rana Plaza, y ocurrió hace 4 años.

Desde entonces, personas de todo el mundo han abierto los ojos sobre lo que realmente esconde la industria de la moda y se han informado más a fondo sobre lo que acabas de leer. Y, cada 24 de Abril, coincidiendo con el aniversario de Rana Plaza, celebran por todo el mundo el Fashion Revolution Day, pidiendo una industria más sostenible, más justa y más transparente.

¡Y es que la moda debería ser ética y sostenible por naturaleza! Por definición, la moda sostenible respeta los derechos humanos, los recursos naturales, el medio ambiente, los animales… y se compromete con los principios de comercio justo y con la reducción y el reciclaje de residuos.

Maneras de involucrarse en la moda sostenible

Maneras de involucrarse en la moda sostenible, según Green Strategy

 

Si te gustaría dejar a un lado la moda rápida y comprometerte con un sistema mejor, ¡hay muchas cosas que puedes hacer al respecto! Puedes empezar por leer las etiquetas de tu ropa, averiguar de dónde vienen tus prendas y buscar sellos que aseguren prácticas éticas y responsables. También puedes optar por ropa de comercio justo, y apoyar a marcas comprometidas con el planeta y las personas (¡cada vez hay más directorios online sobre marcas sostenibles españolas!).

También puedes apostar por comprar ropa de segunda mano, reparar o hacer upcycling con tu ropa, e incluso alquilar, prestar o intercambiar ropa con tus amigos o familiares. ¡Ah! Y siempre invirtiendo en prendas de calidad cuyos diseños no pasen de moda.

Si quieres, puedes hacer que todos los días del año sean el Fashion Revolution Day. Está en tu mano el hacer de tu estilo personal toda una herramienta para cambiar el mundo. ¡Tú decides!